Esta madrugada, como ya sabréis ha muerto Steve Jobs, quizás una de las pocas personas modernas a las cuales se les puede llamar genio sin titubear.

A partir de ahora se van a emitir miles de reportajes o documentales contando su vida, dando a conocer su innovación y alagando la visión que tenia. No es para menos, ya que consiguió convertir una empresa de 10 millones de dolares y abocada al fracaso en una potencia internacional que marca la dirección del diseño y la innovación, superando incluso las cotizaciones en bolsa de Microsoft.

Un economista resaltaría la buena manera de gestionar la publicidad, las subidas y bajadas de la bolsa  (que caia casi un 7%) cada vez que Steve Jobs enfermaba …

Pero no es mi caso, creo que Steve Jobs no sólo ha sido buen empresario, si no que forma parte de ese modesto grupo de personas que consiguen transmitir a su trabajo su filosofía de vida y eso exactamente eso, es lo que les hace tan especiales.

Steve Jobs fue una persona capaz de ver mas allá que los demás, proyectó sobre sus productos su propia personalidad, haciendo que la marca Apple fuera poco menos que una religión para algunos. Este hombre consiguió que cada vez que aparecía en publico enseñando un nuevo producto, los miles de fans que le seguían como si fuera un cantante de Rock, estallaran en gritos al oírlo.

Steve Jobs era alguien que admiraba a los genios que habían sido precursores de la tecnología moderna, la propia empresa hacia pequeños guiños a ellos y eto es algo que también ha marcado la filosofía Apple.

Para que entendáis lo que quiero decir, os contare la historia de otro hombre: Alan Mathison Turing

Es considerado uno de los padres de la Ciencia de la computación siendo el precursor de la informática moderna. Proporcionó una influyente formalización de los conceptos de algoritmo y computación: la máquina de Turing. Formuló su propia versión de la hoy ampliamente aceptada Tesis de Church-Turing, la cual postula que cualquier modelo computacional existente tiene las mismas capacidades algorítmicas, o un subconjunto, de las que tiene una máquina de Turing. Durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó en romper los códigos nazis, particularmente los de la máquina Enigma; durante un tiempo fue el director de la sección Naval Enigma del Bletchley Park. Tras la guerra diseñó uno de los primeros computadores electrónicos programables digitales en el Laboratorio Nacional de Física del Reino Unido y poco tiempo después construyó otra de las primeras máquinas en la Universidad de Mánchester. Entre otras muchas cosas, también contribuyó de forma particular e incluso provocativa al enigma de si las máquinas pueden pensar, es decir a la Inteligencia Artificial.

La carrera de Turing terminó súbitamente cuando fue procesado por su condición de homosexual. No se defendió de los cargos y se le dio a escoger entre la castración química o ir a la cárcel. Eligió lo primero y sufrió importantes consecuencias físicas, entre ellas la impotencia. Dos años después del juicio, en 1954, se suicidó.

Hasta aquí, todo correcto y me diréis buen, ¿y qué? ¿Por qué me cuentas esto? Pues que lo especial fue la manera en la que eligió quitarse la vida.

Dos años después del juicio, en 1954, murió por envenenamiento con cianuro, aparentemente tras comerse una manzana envenenada que no llegó a ingerir completamente.

Apple nunca a confirmado que este fuera el motivo, pero tampoco nunca lo ha negado, lo que hace que podamos afirmar con alta seguridad que el origen del logo de Apple es un guiño a la manzana envenenada con la que Turing, padre de la informática moderna, decidió quitarse la vida.

Y como este, decenas de guiños, como las librerias “QuickDraw” en honor a Jef Raskin.

En resumen, hoy se ha marchado uno de los Grandes, una de esas personas que nació con la habilidad innata de liderar, de visionar y que gracias a el podemos decir que ha cambiado nuestro mundo. Pensad que cada vez que imprimís una hoja en una impresora láser, enviáis un tweet, cogéis un portátil de menos de 1 Kg, usáis un tablet o miles de cosas más, estáis haciéndolo, incluso aunque sea de otra marca, gracias a Steve jobs, ya que fue el impulsor de Apple pero al mismo tiempo forzó a todos los demás a seguir su ritmo, abriendo así las puertas a una era tecnológica completamente nueva.

  1. Indal

    en octubre 6th en 11:01

    Para mi, el más grande. Hace poco “obligué a ver” a mi mujer el famoso discurso: http://www.youtube.com/watch?v=6zlHAiddNUY

    Lo veo, con cierta frecuencia. Un gran ejemplo.

    Necesitamos mas Steves Jobs, en este mundo.

    Bonito artículo.

  2. Lena

    en octubre 6th en 12:23

    Transgresor, idealista, creativo… Sin duda un genio. Lástima que sea este tipo de gente la que se nos marche.

  3. Avaran

    en octubre 6th en 12:49

    Lo que más admiro de este hombre es la tremenda capacidad para superarse a si mismo, aprovechando la adversidad para mejorar, aún mas si cabe!

    Ha sido un buen portador del emblema de la manzana, como lo fué Newton en su era!

  4. Rumil

    en octubre 6th en 15:32

    Steve Jobs ha sido un gran visionario y como decís ha sido el impulsor de muchísima gente. Apple sin Steve Jobs podría haber caído perfectamente en la ruina (por no decir seguro)

    Solo quería añadir que me acuerdo de cuando el presidente estadounidense Obama dijo que Steve Jobs era la clara imagen del sueño americano. Una persona decidida y emprendedora. Espero que su filosofía y forma de vida no se pierdan como su cuerpo.

  5. Noelia

    en octubre 9th en 17:19

    Steve Jobs es un claro ejemplo de autosuperación, de no quedarse estancado cuando todo es oscuro.

    Acabo de ver el video, nunca lo había visto. Palabras muy ciertas, un hombre muy sabio.

    Pero como todo en este mundo, los “dotados” como el siempre dejan este mundo antes de lo previsto.